Sobre esta obra
Daruma nace de uno de los símbolos de perseverancia más poderosos de Japón. Inspirada en Bodhidharma, fundador del budismo zen, esta figura representa a quien puede perder el equilibrio, pero nunca permanece en el suelo, su característica forma redondeada siempre vuelve a levantarse después de caer. De allí nace el proverbio japonés: “Siete veces caes, ocho te levantas”.
Tradicionalmente, los Daruma se utilizan para materializar un propósito: se pinta uno de sus ojos al formular una meta y el segundo únicamente cuando esta se cumple. Por eso, su mirada no habla de suerte pasiva, sino de disciplina, paciencia y determinación.
Luminelle reinterpreta este antiguo amuleto mediante formas gráficas intensas, contrastes profundos y una luz que parece despertar su energía interior. En una pared, Daruma se convierte en un recordatorio visible de aquello que decidiste alcanzar. Una obra creada para espacios con carácter y para personas que, no le temen a caer, porque siempre sabrán levantarse.